miércoles, 21 de marzo de 2012

MAÑANA NEVADA POR BURETE

Llevo algunas semanas con molestias en mi rodilla izquierda, que de momento no remiten; de ahí que me encuentre en el dique seco y eche las muelas de la frustración que siento por no poder salir a caminar.
Pero ayer por la tarde cayó por estos lares una nevada impresionante, y esta mañana no he podido resistir imaginarme el espectáculo del Burete nevado y aún así, verme forzado a quedarme en casa.
¡Al diablo la rodilla! ¡Camina o revienta!
Mochila, gorro, bufanda, polainas, crampones, máquina de retratar, dos o tres derrapes y a las siete y media ya estaba aparcando en las inmediaciones de la fuente del piojo.
El día amanecía con un cielo intensamente azul, que con el fulgurante blancor de la nieve, hacían presagiar un ratico repleto de intensas emociones...
En este cruce, cogemos para las canteras...
¡Qué gustazo poder ir desvirgando toda esta nieve...!
¡Aquí había munnnnnchaaaaa nieveeeeee!
Nosotros seguimos parriba...disfrutando del paisaje...
Ramas y jóvenes pinos que no pudieron soportar el peso sobre sus espaldas de la fuerte nevada...
Andar por aquí era en verdad cautivador...
Ohhhh, si daban ganas de revolcarse como un crío por la nieve...preciosa y aterciopelada manta paduana que daba pena mancillar...
En la antigua cantera...
Lucía tan bella mi querida lady Burete, que parecía otra...
¡Al rico helado de turrón con chocolate y crema de leche (nata) por encima...ummmmmmmmm!
Las pisadas del Yeti...
 El monte, asaltado y ocupado por la nieve...
La abundante nieve, causando estragos entre la población forestal...
Excavando para fabricarme un iglú...(huella de mi pisada)
A punto de...espicharla...
Arboles que no consiguieron soportar el axfisiante peso del blanco elemento...y sucumbieron.
Iba caminando y temía que en cualquier momento, toda esa mole cayera sobre mí...

Árbol de navidad...
Y venga merengue...
Una piedra en el camino, me enseño que mi destino, era rodar y rodarrrrrrr...lalala laralí laralá...
 Paisajes verdaderamente de postal...al fondo, el as de copas...
Taburetes de mullidos cojines...
El as de copas, réplica de los Pirineos...sin nada que envidiarle.
Por cierto, aquí debía estar el carro de la compra...ya sabía yo que no duraría mucho. Con lo bien que luciría ahora con la nieve...en verdad que brilla por su ausencia, y ahora este camino parece diferente, solitario, como olvidado...
Mi carroooooooo, me lo robaronnnnnnnnnnn...anoche cuando dormía, mi carro me lo robaron, estando de correría...donde estará mi carroooooooooooo
Pues nada amigos, esta fue mi excursión, que como habréis podido comprobar, penetrada estuvo de intensas y magníficas sensaciones blancas...así que, año de nieves, año de bienes. 
Llegó la nieve y se fue la crisis.
A ver si es verdad...
Hasta otraaaaaa